lunes, 6 de mayo de 2013

"Debo de tener un antepasado vikingo porque lo ganaba todo"


María Teresa Taboada Corral, campeona española de esgrima en 1963


Teresa Taboada Corral empuña el florete
con el que conquistó numerosos títulos
 en los sesenta. Gustavo Rivas
Cuando la coruñesa María Teresa Taboada Corral empuña el florete y se pone en guardia, _en el cincuenta aniversario de su título de campeona de España de esgrima_, parece que por ella no ha pasado el tiempo. Imagínensela en 1963. Es la primera gallega en conseguir un título deportivo individual a nivel estatal y acaba de ser preseleccionada para los Juegos Olímpicos de Tokio de 1964. Es tan famosa que Tico Medina la entrevista para el Hola y su imagen salta de los diarios deportivos al Tebeo. En el Estadio de Riazor, da el saque de honor.

_Esgrima el argumento que la llevó a practicar este deporte.
_Yo era socia de la Hípica, que era el club de moda en aquel momento. Un buen día, _tendría unos quince años_, descubrí la sala de esgrima llena de espejos y sables y quise probar. Me gustó tanto que sentí como si ese deporte estuviera hecho para mí. Como si entre mis ancestros hubiera habido algún pirata, porque le aseguro que fue llegar y besar el santo. Yo no tenía rival.

_A lo mejor en otra vida fue usted un caballero del siglo XVII habituado a batirse en duelos.
_¡Quién sabe! Yo no creo mucho en esto de las reencarnaciones, pero los genes te quedan. A mí se me daba tan bien la esgrima que debo de tener algún antepasado vikingo (risas). El primer año que fui a un campeonato nacional ya quedé tercera de España. Las desbancaba a todas.

lunes, 29 de abril de 2013

"Yo nunca he ido de paquete"


María Victoria Moscoso Vieiro (Mariví), motera y dueña del restaurante “A Escola” de Lorbé

Esta mujer pionera en la afición a la moto, lleva 36 años subida a una. La restauradora fue una de las primeras moteras que hubo por la comarca coruñesa.

Mariví Moscoso, la primera motera. Foto de Paco Rodríguez 
A María Victoria Moscoso Vieiro (Lorbé, 1960) siempre le ha gustado pisar el acelerador de la vida. A los 17 años tuvo su primera moto, a los 18 se casó, a los 19 se quedó embarazada y a los 20 se convirtió en la primera mujer motera de A Coruña y alrededores con una Kawasaki de 650 centímetros cúbicos. Su marido también era motero, pero ella nunca estuvo dispuesta a ir de paquete.

_¿Es usted una mujer de moto y rasga?
_Para mucha gente lo que he sido es un bicho raro, por haber ido siempre sola entre tanto chico. Debo de ser la primera motera que hubo por aquí. Después hubo más, pero en los ochenta, yo creo que era la única. Y nunca he ido de paquete.

_¿A cuántas multas por hora le gusta conducir?
_Yo he tenido que pagar muchísimas multas de tráfico, lo reconozco. Recuerdo una ocasión en la que se me juntaron cuatro multas y, cuando fui a Tráfico, tuve que pagarlas a plazos de tanto dinero que era.

domingo, 21 de abril de 2013

“Todo el mundo me hace chistes con que si echo la gasolina gratis”


Lorena Pol Aira, panelista en la refinería de Repsol en A Coruña

(Entrevista escrita por Loreto Silvoso y publicada en La Voz de Galicia el 21 de abril del 2013)

“Cada compañía le pone sus aditivos al producto que sale de aquí y la calidad no es igual”

Lorena Pol, panelista en la refinería coruñesa. Gustavo Rivas
No repostan el coche dentro. Tampoco les sale gratis ir a las gasolineras de Repsol. Casi a diario se transforman en astronautas con su casco, las gafas, el buzo, los guantes y un sinfín de cosas más. La mitad de la plantilla está a turnos lo que quiere decir que trabajan cuatro días y libran dos. En el comedor, el menú cuesta 0,60 y, aunque no se lo crean, dentro de la refinería se puede fumar. Eso sí, tienen que hacerlo en una especie de garitos con aspecto de parada de bus de la Diputación. Lorena Pol Aira (Pedrafita, 1982) no fuma, pero suele aprovechar las conversaciones del “momento pitillo” para relajarse.

_¿Es la refinería una ciudad dentro de otra ciudad?
_Esto es un mundo sí. Creo que no se conoce muy bien lo que hacemos. La mayoría de la gente piensa que aquí hacemos gasolina y nada más. Y nuestro trabajo es mucho más que eso.

_¿Para cuántos chistes por minuto da lo de la gasolina en su vida?
_¡Para muchos! Todo el mundo me hace chistes con que si echo la gasolina gratis. Pero los trabajadores de la refinería no tenemos ventajas en este sentido. Solo disfrutamos de un descuento con la tarjeta Solred.

_¿Alguna vez le ha puesto los cuernos a Repsol repostando en una gasolinera de otra marca?
_No, yo siempre voy a los surtidores de Repsol. Pero no sé si lo hace todo el mundo aquí. Para mí es más una costumbre que otra cosa.

martes, 16 de abril de 2013

“Conocer a Salman Rushdie me ha inspirado”

María Bahamonde, poetisa y autora de "Cabalgando por tierras de nadie"

(Entrevista escrita por Loreto Silvoso y publicada en La Voz de Galicia el 14 de abril del 2013)

Esta adolescente de 16 años acaba de publicar su primera obra escrita en prosa poética

María Bahamonde. Foto de Paco Rodríguez
En la vida de María Bahamonde García-Osende (A Coruña, 1997) hay algo que no cuadra. Llega a la cita después del colegio, pide un Cola-Cao al camarero y consulta con dedos de gacela su cuenta de Whatsapp. Hasta ahí, todo normal. Pero luego confiesa su amistad con  el director de orquesta Alberto Zedda o con el escritor Salman Rushdie y uno se queda atónito. La explicación está en sus padres, viajeros incansables y propietarios de un universo cultural de largo alcance. María ya es, a su corta edad, una escritora en ciernes. Primera obra publicada: “Cabalgando por tierras de nadie” (Editorial Pigmalion), escrita en prosa poética a la edad de quince años. Ahí es nada.


_¿Cómo es Salman Rushdie en la intimidad?
_Me lo presentaron mis padres cuando estuvo en A Coruña, en el 2009, con motivo de su participación en un congreso que se celebró en la ciudad. Yo tenía doce años y para mí fue impresionante ese encuentro. Creo que conocer a gente como Salman Rushdie o Alberto Zedda me ha inspirado a la hora de escribir. Zedda, por ejemplo, es una persona encantadora.     

domingo, 7 de abril de 2013

"Con el teatro también se puede hacer escrache"

Victoria Teijeiro, actriz, arteterapeuta y directora del primer taller de teatro para personas con discapacidad intelectual en A Coruña

(Entrevista escrita por Loreto Silvoso y publicada en La Voz de Galicia el 7 de abril del 2013. La fotografía es de Paco Rodríguez. Aquí va la versión completa de la entrevista)



Hizo de monja en Águila Roja y de prostituta en Cuéntame. Terminó Arte Dramático en Madrid y le dieron un premio Max por su primera producción teatral (“Desde lo Invisible”, 2008). Tras dar a luz a su primer hijo, se ha traído los bártulos de Madrid para hacer en su ciudad natal lo que mejor sabe hacer: curar con el teatro. Victoria Teijeiro Álvarez (A Coruña, 1977) es actriz, arteterapeuta y acaba de poner en marcha la primera escuela profesional de teatro para personas con discapacidad intelectual en el Teatro del Andamio (barrio de Los Rosales). Tiene recién hecha una película con Fele Martínez ("Esperando septiembre") y saldrá en los próximos capítulos de la serie Aída.

_Parte de la actual decepción social se está canalizando a través del señalamiento y la denuncia pública de los políticos. ¿Usted ha hecho ”escrache” con el teatro alguna vez?
_Sí, con la última producción de mi compañía, La Quintana Teatro. Se titula “El bolso o la vida” y trata de los suicidios por culpa de la crisis. El argumento gira en torno a un concurso de la tele que permite al ganador "matarse" con todos los gastos pagados. Ya estrené la obra en Madrid con gran éxito y ahora quiero retomarla en Galicia, porque el tema sigue candente.

_Dice Cayo Lara que los cobradores del frac llevan toda la vida haciendo escrache. ¿El teatro también?
_Con el teatro también se puede hacer escrache y desde luego ya se hace. Yo misma he hecho teatro de denuncia social y mucha otra gente. Pero son producciones que no suelen llegar a los grandes escenarios. Se quedan en los alternativos y sin subvención pública, por supuesto.

domingo, 31 de marzo de 2013

“Me llamaban la Maradona del fútbol femenino"

Inma Castañón, pionera del fútbol femenino en A Coruña

(Entrevista escrita por Loreto Silvoso y publicada en La Voz de Galicia el 31 de marzo del 2013. La foto es de Gustavo Rivas)

Al principio fueron partidos de solteras contra casadas. Eran los años sesenta en la ciudad y no se las tomó en serio. “La gente solo iba por verlas correr en pantalón corto”, recuerda el periodista Eusebio Álvarez. Luego entraron en escena las del Karbo: Lis Franco, Pili Neira e Inma Castañón (Cudillero, 1959), la capitana. Y con ellas llegó el fútbol. Fueron cinco veces campeonas de España y las precursoras de este deporte en A Coruña.

_En los años ochenta, el Karbo estaba considerado como uno de los mejores equipos de España. ¿Cómo recuerda aquellos tiempos?
_Con mucha nostalgia. Siento envidia sana por el auge actual del fútbol femenino. Incluso me cuesta trabajo ver los partidos de chicas, por la añoranza que me entra. Me digo: “¡Cuánto daría por estar ahí!”.

_Ahora hay un referente que es Verónica Boquete y muchos equipos que están triunfando. ¿A qué atribuye este auge del fútbol femenino en la ciudad?
_El auge es a todos los niveles, federativo y social. Ahora sería una maravilla empezar a jugar al fútbol. Me gustaría poder seguir jugando. Tener veinte años y estar ahí de nuevo. O haber vivido esa experiencia pero ahora.

_Muchas jugadoras no cobran un duro e incluso tienen que pagar para jugar, como les pasaba a ustedes.
_Pero ellas tienen más oportunidades y ventajas. La prueba está, por ejemplo, en que el Atlético de Madrid tiene un equipo de fútbol femenino. Ahora tienen fisioterapeuta, preparador físico, utillero... Nosotras no teníamos nada de eso. Ni siquiera un sitio donde entrenar.

domingo, 24 de marzo de 2013

"Vivimos un mes en el concello para evitar el cierre"

Pilar Oviedo: encabezó la defensa del Hospital Militar de A Coruña en el año 1995
(Entrevista escrita por Loreto Silvoso y publicada el 24 de marzo en La Voz de Galicia. La foto es de Paco Rodríguez)

"La gente nos traía de todo: churros, pulpo y hasta empanada de mejillones"

"Los ciudadanos no son plenamente conscientes del peso que tienen. Nosotros éramos cuatro y movilizamos a toda el área sanitaria de la provincia"

"Llegamos a cantarle en directo a las cuatro de la madrugada a Encarna Sánchez"

Pilar Oviedo Lareo (Malpica, 1947) nunca fue una sindicalista de cabreo constante y salivación excesiva. Colocaba titulares a conciencia. “Sabía que en medio de mis declaraciones tenía que soltar alguna frase contundente”, sonríe, pícara. Su tesón le hizo enfrentarse a los jefes, ministros y presidentes de la época con un solo objetivo: que el Hospital Militar no se cerrase y se integrase en la sanidad pública. Y lo consiguió.

_En enero de 1995 les dicen que el Hospital Militar tiene fecha de cierre, el 31 de julio. ¿Cómo fue luchar contra esa espada de Damocles todo el tiempo?
_La noticia del cierre nos pilló de sorpresa.Y eso que había señales: el volumen de trabajo había descendido, a la Guardia Civil ya no se le daba asistencia y el personal civil tenía opciones a ir a entidades privadas. Te lo iban sacando todo poco a poco. Es como lo que está pasando ahora en Madrid con la sanidad pública

viernes, 22 de marzo de 2013

"Los calendarios de bomberos nos han hecho daño”


Lidia Gómez, bombera
(Entrevista escrita por Loreto Silvoso y publicada en La Voz de Galicia el domingo, 17 de marzo del 2013. La foto es de Gustavo Rivas)

"Mucha gente piensa que los bomberos cobramos grandes sueldos, nos pasamos el día jugando al ping pong y mazándonos a pesas para preparar el calendario del próximo año. Y no es así". He aquí la queja unánime que se escucha en el parque de bomberos de Betanzos. En nombre de los dieciocho miembros del equipo, toma la palabra Lidia Gómez Díaz (Betanzos, 1976), una de las dos mujeres bomberas que trabajan en la comarca coruñesa.


_¿Cuánto cobra un bombero?
_Unos mil euros. Y mientras la gente está durmiendo en su cama tranquilamente, nosotros estamos subidos a un tejado o lo que sea que haya que hacer. Además de que muchos festivos los pasamos trabajando. 

_Para que luego les reduzcan a un calendario sexy.
_¡Buf! Es que los calendarios de desnudos de bomberos nos han hecho mucho daño. Es una tristeza. Y lo peor es que la gente se vuelve loca por comprarlos. En nuestro parque no hicimos ninguno y, es más, estamos intentando cambiar ese estereotipo, esa imagen que la opinión pública tiene de nosotros.


_Cuando un bombero está de guardia, ¿reza para que no suene la alarma o lo está deseando?
_¡Lo está deseando! A mí me toca salir muy a menudo, debo de ser gafe. [Interviene un compañero: "En los parques de bomberos suele decirse que si sales mucho eres “nube negra” y si sales poco eres “nube blanca”].

domingo, 10 de marzo de 2013

"Operaría a este país de la falta de honradez"


Guadalupe Pérez-Lafuente, primera cirujana infantil de España
(Entrevista escrita por Loreto Silvoso y publicada en La Voz de Galicia el 10 de marzo del 2013. Aquí va la versión completa. La foto es de Paco Rodríguez).

Entre novelas de Vargas Llosa, cuadros de Abelenda, partidas de bridge y jazz. Así de apacible discurre la jubilación de Guadalupe Pérez-Lafuente Leiro (Matosinhos, 1938), tras toda una vida dedicada a la medicina. Desde su salón, en una torre de la coruñesa calle División Azul, se divisa el mar. Y en su mirada, el orgullo de haber sido la primera cirujana infantil de España. 

-¿De qué operaría usted a este país?
-De la falta de honradez. No hay derecho a que nos hayan engañado tanto. Y estamos sin perspectivas de futuro, ni por la derecha ni por la izquierda. La solución qué va a ser: ¿un payaso como el de Italia? Yo estoy escandalizada con lo que está pasando en política.

-¿Por qué ahora a los cirujanos se les da por llevar gorros de colores en la cabeza, en vez del clásico azul?
-Tiene una explicación. Al menos, en cirugía infantil. Se trata de que al niño se le haga menos traumática la presencia del médico.

-¿Usted también lució estampados en el quirófano?
-Sí, yo también usé un gorro de esos. Me lo habían traído de los Estados Unidos, que fue de donde vino esa moda. También llevaba algunos muñecos en la solapa, por lo de quitarle dramatismo a las consultas.

domingo, 3 de marzo de 2013

“Los discursos de este alcalde son más cortos”


Gloria Cupeiro y Flora Dopico, únicas músicas en la Banda Municipal de A Coruña
(Entrevista escrita por Loreto Silvoso y publicada en La Voz de Galicia el domingo, 3 de marzo del 2013. La foto es de Gustavo Rivas)

A las dos únicas mujeres de la Banda Municipal de A Coruña, el uniforme oficial les va grande. “Es que es de chico”, explica Gloria Cupeiro Docampo (Betanzos, 1984), trompista desde el año 2003. “Es totalmente hombruno”, añade Flora Dopico Bouzamaior (Narón, 1978), flautista desde el 2000. “Yo pedí que lo feminizaran un poco, cosiendo un pliegue aquí y otro allá, pero sigue pareciendo lo que es: un traje de caballero”.

-¿Cómo es que hay tan pocas mujeres en la Banda Municipal? Entre sus cuarenta y dos músicos, solo están ustedes dos.
-Flora Dopico: Porque cuando se fundó, en 1948, no había mujeres tocando en las bandas.
-Gloria Cupeiro: Sí, y como somos funcionarios, no hay mucha rotación de caras.

-Dice el chiste: “Tienes más paciencia que la banda municipal esperando a que acabe el discurso del alcalde para tocar”. ¿Aquí es así?
-F.: Este alcalde no se enrolla mucho, es bastante concreto. Ahora no estamos haciendo tantas inauguraciones pero hubo años en los que hablaban tantas personas en los actos, a lo mejor a una media de dos folios de discurso cada uno, que tú decías: “¡Dios mío, esto no se va a acabar nunca!”.
-G.: Sí, ja, ja... Los discursos de este alcalde son más cortos. Ahora hay menos inauguraciones pero algunas se hacen interminables.

-¿Nunca se marcan una escapada entre discurso y discurso?
-F.: Solo hay un acto en todo el año en que podemos hacerlo: la Función del Voto. Además de a María Pita, las autoridades acuden a una misa en los dominicos y ahí siempre nos vamos a tomar algo. Hay una jamonería allí al lado buenísima. Para nosotros ya es un clásico ese momento.
-G.: Sí, siempre vamos. Pero solo lo hacemos en ese acto. En el resto, estamos ahí, al pie del cañón todo el rato.