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lunes, 9 de diciembre de 2013

Victoria G. Dobarro, coordinadora de la DGT en Galicia: "Me pusieron una multa que me sirvió de cura de humildad"

Es la primera mujer que ocupa la jefatura de Tráfico en A Coruña y también la primera coordinadora de la DGT en Galicia 


Victoria Dobarro, fotografiada por Marcos Míguez
Imagínense lo que tiene que ser que a la jefa del organismo que pone multas le pongan una multa. Pues a María Victoria Gómez Dobarro (Pontevedra, 1968) le pasó cuando era jefa provincial de Tráfico en Pontevedra. «A- 52. Puebla de Sanabria. Iba por una recta interminable y no me di cuenta de que me había excedido un poco en la velocidad». 

—¿Una jefa de tráfico no se quita sus propias multas de tráfico? 
—¿Cómo me la voy a quitar? La pagué, como todo el mundo. 

—O sea, que tampoco la recurrió. 
—No. Me dio mucha rabia y me sirvió de cura de humildad. 

—Pero, ¿es partidaria de subir a 130 la velocidad máxima en carretera? 
—En carreteras buenas y con vehículos buenos es una velocidad más que asumible. Hay que ver en qué condiciones y con qué requisitos se establece.

—En la A8 se está multando por circular a 131. ¿A partir de qué velocidad saltan exactamente todos los radares? 
—Depende del equipo. Antes el margen era de un 10 % y, ahora, de un 6 %. Los aparatos son cada vez más sofisticados. 

—En un día como el de hoy, con la operación retorno, ¿sufre pensando en los accidentes y atascos que pueda haber? 
—En Galicia este tipo de operaciones no son tan significativas como las que vemos en Madrid. Me preocupo más cuando llevamos varios días de lluvia y sale el sol. Pienso en las motos. 

—Cuando va por la carretera, ¿nota que se conduce mejor? 
—Noto que se ha reducido la velocidad media. Aunque te rebase uno por la autopista, se incorpora al carril otra vez. 

—De todas formas, se sigue «fardando» mucho de correr. A todo el mundo le lleva una hora menos ir a Madrid. 
—Pero la respuesta de la sociedad es distinta. Ahora te preguntas: «¿A cómo iría este?». 

—Parece que, con el alcohol, no hay ese cambio de mentalidad. 
—Cuesta más. Lo habitual es que, en un fin de semana, recojamos unos 100 positivos en los controles. Es una cifra alarmante. 

—Si nos volviéramos a examinar del carné, ¿cuántos de nosotros cree que suspenderíamos? 
—No lo sé, pero ahora las preguntas son más claras y concisas. 

—Y ya están informatizadas. 
—Sí, estamos muy contentos e ilusionados con el teórico informatizado. Aunque el otro día falló, de manera puntual, eh... Pero bueno, tiene muchas ventajas. 

—¿Cuál es la principal infracción que se comete en Galicia? 
—Exceso de velocidad, alcoholemia, el uso de los sistemas de seguridad y el teléfono móvil. 

—En cuanto a los sistemas de seguridad, ¿no podrían organizar unos cursillos para los padres que nunca saben si la silla de su bebé está bien o mal colocada? 
—Pues probablemente sí. Por lo que veo, debe ser complejo instalarlas adecuadamente. 

—No le voy a preguntar quién lo hace mejor, pero ¿hay diferencias entre hombres y mujeres a la hora de conducir? 
—Creo que las mujeres respetan más las normas. La prueba es que, más del 85 % de los conductores que pierden todos los puntos del carné, son hombres.  

(Sigue)

miércoles, 28 de agosto de 2013

Mariluz González, primera examinadora de Tráfico de A Coruña: «Intentaron darme dinero para conseguir el carné de conducir»

Mariluz González, la primera mujer examinadora de Tráfico de la ciudad de A Coruña: "Intentaron darme dinero para conseguir el carné de conducir"
Corría el año 1978 cuando María Luz González Gómez
(Villamarín, Ourense, 1945) se convirtió en
examinadora de tráfico en A Coruña. 
Foto de César Quián
Aviso previo. Esta entrevista no quiere ser una venganza de la periodista por las cinco veces que suspendió en su día el examen práctico de conducir. 

—Sea sincera: ¿Disfrutaba suspendiendo? 
—¡Qué vaaa...! Pero si yo era de las que más aprobaba. El 50 % lo sacaban a la primera. 

—¿Es consciente de que, para algunos aspirantes, el examinador es una figura malévola que se recrea con sus fallos? 
—Para nada. Eso no le pasa a ninguno de los examinadores de Tráfico con los que trabajé. Ni a mí, ni a ellos. ¡Pero si lo más fácil es aprobar! 

—¿A usted nunca se le rebotó nadie tras darle un suspenso? 
—Recuerdo a un chico de Ferrol que se me puso a gritar. Luego me enteré de que era esquizofrénico. Y algún portazo más tuve. Yo les decía: ‘Si no está de acuerdo, haga un escrito’. 

—Pues hace tres años, a una compañera suya en A Coruña, la agredieron en serio. 
—Sí, fue uno que la cogió por los pelos y la tiró al suelo. A mí nunca me pasó nada así. 

—¿Y tampoco le ofrecían jamones para conseguir aprobados? 
—¡Menudo descaro sería! No, no. Una señora me quiso dejar dinero metido dentro de un pañuelo, en el asiento de atrás. En el teórico también me llegaron a ofrecer algo alguna vez. 

lunes, 17 de diciembre de 2012

"Hay conductores que aún te dicen 'mujer tenías que ser'"

Edelina García, conductora de bus urbano

Foto de Gustavo Rivas
Después hubo más, pero ella fue la primera. De los 208 conductores de bus urbano que hay en Coruña, sólo tres son mujeres. Desde que Edelina García (Lugo, 1968) se incorporó a la Compañía de Tranvías, hace tres años, nunca se ha sentido discriminada en un oficio con presencia mayoritaria del género masculino. Pero reconoce que todos los días le toca oír algún improperio cargado de machismo.

-¿Se ha sentido cuestionada al volante alguna vez?
-Hay conductores que aún me sueltan el "mujer tenías que ser", o me hacen gestos machistas. Incluso se colocan a mi altura y se ponen a insultarme por la ventanilla.

-Pero con los pasajeros del bus esto no le ha pasado nunca, ¿no?
-No, nunca. Aunque a una de mis compañeras, una usuaria no se le quiso subir al bus cuando vio que la conductora era ella. Ocurrió hace unos tres años, cuando las mujeres acabábamos de empezar a llevar las rutas en A Coruña. Esto ocurrió junto al Chuac. La señora iba con su marido y al parecer éste le dijo: "Pues ahí te quedas". Y él sí que se subió, ja, ja...